El Club Social y Deportivo El Luchador fue fundado el 1° de mayo de 1932 y se ubica en la calle Lima entre 3 de Febrero y 9 de Julio. Ahí es donde concurren la mayoría de los chicos y chicas del barrio La República, ya que toman a esta institución como su segunda casa. Estos jóvenes son los que sacaron a flote al club luego de la década del noventa y ahora se encargan de comandar al club para que siga creciendo cada vez un poco más. Su presidente, Juan Manuel Dezorsi, y una vocal, Lara Roncaglia, charlaron con Deporte Semanario y contaron como se encuentra la institución actualmente y compararon las diferencias que hay con respecto a años atrás. La nueva comisión directiva asumió el 1° de mayo de este año en el marco del 81 aniversario del club, en el cual se realizó una asamblea extraordinaria ordinaria y allí se decidió quienes llevarían las riendas del club. “Somos un grupo de trabajo que hace seis años estamos juntos y algunos se sumaron este año, el proceso que se puede ver es desde hoy hasta seis años atrás”, dijo Dezorsi. El primer mandatario se refirió al pasado de la institución, e hizo hincapié en la década del noventa, ya que sostuvo que “los clubes quedaron golpeados, vacíos de contenido y personas, fue una década de mierda. El club abría sus puertas pero no había actividades ni participación. La mayor recuperación es eso, la participación, lo que lleva a una mayor inclusión en la política por parte de los jóvenes y también en lo deportivo”. Por su parte Lara Roncaglia comentó: “Voy desde que nací y el club en los noventa no cerró pero estaba agarrado por los privados y ahora con la nueva comisión de jóvenes hay muchas actividades, hay gente participando. Los chicos se apropian del club y en ese sentido ha mejorado con respecto a otros años. Sentimos que estamos encaminados”. Dezorsi se refirió a que luego de una década de terror, los pibes que desde siempre encontraban en la institución un lugar de recreación, comenzaron a ocupar el espacio, a defenderlo, y comentó que hay que tener “sentido de pertenencia porque las cosas hay que hacerlas uno”. Con respecto a la actualidad ambos integrantes de la comisión directiva sostuvieron que se encuentran en un “proceso de crecimiento”, ya que el club cuenta con 600 socios y 150 chicos haciendo deporte. Hay actividades artísticas, taller de guitarra, violín y viola (Roncaglia es la encargada). El mandamás sostuvo que “había que arreglar el club y ahora está repleto de actividades, y de esta manera se forman jóvenes que en el futuro van a ser los dirigentes del club”. La vocal que se prestó a esta entrevista se ocupa del área de comunicación de la institución y comentó: “Estamos investigando porque es nuevo para nosotros. Probamos con algunas cosas, todavía no nos pudimos poner mucho pero conseguimos hacer un boletín mensual escrito, en el cual se ponen cosas que se hicieron en el mes. Además usamos Facebook y Twitter para difundir las actividades que se van haciendo”. Según cuenta la dirigente, las redes sociales se usan para que se conozca una peña o encuentro cultural que se realiza en el club. Por su lado, el presidente sostuvo que estos eventos se realizan “cuando se necesita una moneda extra” y aparece la colaboración tanto de socios como no. En el área deportiva el club cuenta con fútbol de salón masculino y femenino que se desempeña en la Rosarina. El voley está dividido en la sub 15 y la primera y además tiene taekwondo. Todo esto se sostiene por el pago de la cuota societaria del club, que con respecto a esto el presidente sostuvo que pagar 25 pesos por mes no es mucho, ya que creemos que debe ser un precio popular.Sin dudas que este es un club de de barrio que vive por y para los socios, y así uno puede ver como los chicos, a lo largo de su vida, se interesan cada vez más por la institución y que se convierta en un espacio donde la gente de los alrededores pueda encontrar su lugar ahí mismo, y crecer de una manera sana y para que cuando llegue el momento puedan comandar al club que tanto les brindó en su infancia y adolescencia.
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lunes, 26 de agosto de 2013
El club de los jóvenes
lunes, 1 de julio de 2013
El pesista que estuvo a un mail del retiro
El rosarino Carlos Espeleta tuvo una difícil situación en la que pudo haber abandonado el deporte por tener que trabajar
Carlos Espeleta fue el único representante argentino en halterofilia en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 y además fue campeón sudamericano. El pesista más conocido como “Chompi” ya hace cinco años mandó un mail en el que afirmaba que no seguía más en su actividad, pero luego tuvo respuesta. Él contó sus experiencias vividas, los problemas que debió enfrentar para llegar a donde está cuando estuvo a un paso de retirarse.
- ¿Cómo fue aquella situación que te tuvo al filo del retiro?
-Fue un momento de mucha bronca. Hacía seis meses que no recibía el dinero de la beca, y cada vez se hacía más complicado continuar. Llegué a deber el alquiler de mi casa, la cuota del club, el sueldo de mi entrenador, entre otras cosas. Sentí mucha vergüenza, es una situación que no se la deseo a nadie.
- ¿Por qué escribiste ese mail?
-Como te dije antes, fue mucha impotencia acumulada. Imaginate que tenía que dejar de hacer algo que amo para ponerme a trabajar y pagar todo lo que debía. Yo dejé la escuela para ponerme a entrenar todos los días, pero en este país no le dan importancia a los deportes de alto rendimiento.
-¿Por qué cambiaste tu decisión?
Finalmente a los pocos días que mande el mail, me llegó la plata de la Secretaría de Deportes. Era por cinco meses que me debían. No fue una decisión rápida, me tomé mi tiempo para ver y saber cuál era resolución correcta.
- ¿Qué le recomendarías a un chico que hoy está empezando como vos lo hiciste?
Le diría que continúe con lo que hace pero con recaudos. No es fácil volver a confiar después de lo que me hicieron. Primero tiene que tratar de estar seguro de lo que hace, y saber que tiene que sacrificar muchas cosas para llegar. Al principio uno tiene que bancarse solo, pero después no acostumbrase a que siempre te apoyen económicamente porque eso a lo mejor puede dejar de pasar.
El pesista de 29 años participó en Juegos de Beijing finalizando en el 19° lugar y después subió de categoría para competir en la categoría 85 kg de peso corporal. En los Juegos Olímpicos de Londres no pudo participar debido a una lesión, y Argentina no presentó ningún participante en esa disciplina.
Carlos Espeleta fue el único representante argentino en halterofilia en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 y además fue campeón sudamericano. El pesista más conocido como “Chompi” ya hace cinco años mandó un mail en el que afirmaba que no seguía más en su actividad, pero luego tuvo respuesta. Él contó sus experiencias vividas, los problemas que debió enfrentar para llegar a donde está cuando estuvo a un paso de retirarse.
- ¿Cómo fue aquella situación que te tuvo al filo del retiro?
-Fue un momento de mucha bronca. Hacía seis meses que no recibía el dinero de la beca, y cada vez se hacía más complicado continuar. Llegué a deber el alquiler de mi casa, la cuota del club, el sueldo de mi entrenador, entre otras cosas. Sentí mucha vergüenza, es una situación que no se la deseo a nadie.
- ¿Por qué escribiste ese mail?
-Como te dije antes, fue mucha impotencia acumulada. Imaginate que tenía que dejar de hacer algo que amo para ponerme a trabajar y pagar todo lo que debía. Yo dejé la escuela para ponerme a entrenar todos los días, pero en este país no le dan importancia a los deportes de alto rendimiento.
-¿Por qué cambiaste tu decisión?
Finalmente a los pocos días que mande el mail, me llegó la plata de la Secretaría de Deportes. Era por cinco meses que me debían. No fue una decisión rápida, me tomé mi tiempo para ver y saber cuál era resolución correcta.
- ¿Qué le recomendarías a un chico que hoy está empezando como vos lo hiciste?
Le diría que continúe con lo que hace pero con recaudos. No es fácil volver a confiar después de lo que me hicieron. Primero tiene que tratar de estar seguro de lo que hace, y saber que tiene que sacrificar muchas cosas para llegar. Al principio uno tiene que bancarse solo, pero después no acostumbrase a que siempre te apoyen económicamente porque eso a lo mejor puede dejar de pasar.
El pesista de 29 años participó en Juegos de Beijing finalizando en el 19° lugar y después subió de categoría para competir en la categoría 85 kg de peso corporal. En los Juegos Olímpicos de Londres no pudo participar debido a una lesión, y Argentina no presentó ningún participante en esa disciplina.
lunes, 20 de mayo de 2013
El básquet de Newell’s cruza su peor momento
Por Manuel Arriete
El básquet Leproso pasa por una de sus peores situaciones, ya que descendió el año pasado y ahora se encuentra penúltimo en la Primera B. Con un plantel nuevo, el equipo rojinegro se propuso volver a la máxima categoría del básquet pero este objetivo quedó lejos y ahora la meta es mantenerse en la segunda división. Su técnico, Walter Pedemonte, se refirió a la situación que vive su plantel y dijo: “Acá hay una realidad, se armó un plantel nuevo con un presupuesto muy acotado y el resto de los equipos ha mantenido la base”. Newell´s apostó a la continuidad de Pablo Albanese, luego de descender el año pasado, debido a que fue el entrenador que consiguió los ascensos del 2010 y 2011, para llegar a estar en la elite del básquet rosarino. Finalmente tras ocho encuentros, el DT decidió dar un paso al costado y ahí se produjo la llegada de Walter Pedemonte. El joven técnico contó que “la posición no es la más cómoda” pero que los últimos dos partidos sirvieron de mucho para levantar el ánimo de los jugadores, porque se le cortó la racha al puntero. Sin dudas que la llegada de un nuevo DT trae nuevos cambios, y eso es lo que se está intentando realizar en el club Leproso, debido a que junto con la subcomisión de básquet se está armando un proyecto a largo plazo. Esto se refiere, según Pedemonte, a que “Newell´s está en una etapa cuantitativa, es decir, que debe tener la mayor cantidad de jugadores posibles, lo que después va a redundar en forma cualitativa”. Además el técnico ve con buenos ojos el trabajo que se está realizando en inferiores. El objetivo que le tocará conseguir al plantel es no descender, y eso es algo que Pedemonte tiene muy claro. “Si yo dijera que nuestro objetivo es el ascenso, estaría alejado de la realidad, porque la idea de mantener la categoría y los jugadores que se quedaron y llegaron son concientes y trabajan para eso”, sostuvo el DT Leproso. El año pasado los jugadores se vieron en constante conflicto con la subcomisión de básquet, por diversos temas, entre ellos el más importante el pago de sueldos. Por el momento no se registran problemas en ese sentido, sino que hay otro tipo de inconvenientes. Estos tienen que ver con el tema de la disponibilidad de instalaciones que posee el club Leproso. Con respecto a esto el técnico dijo: “Hay una renovación en la subcomisión y no conozco a todos, pero están haciendo un trabajo excelente. Newell’s es un club grande dentro de la asociación, pero por situaciones pasadas somos relativamente nuevos. El principal problema que tenemos es que hay muchos deportes y no tenemos las horas de entrenamiento que quisiéramos tener, pero es lo mismo para el futsal, voley y patín. Sabemos que es un club de fútbol”. Por otro lado, el ayudante de campo, Maximiliano Figiel, se encuentra en la institución ya hace varios años y supo dirigir a la primera el año pasado. Sobre la situación actual comentó que no es donde quieren estar pero que tuvieron un muy buen comienzo de segunda ronda. Al ser una palabra más que calificada dentro de la disciplina opinó que “el cambio de técnico no era la solución, si bien ayudó al equipo, se tendría que haber esperado más tiempo”. Por último se refirió al futuro inmediato y sostuvo que necesitan tener un poco de suerte y ganar dos o tres partidos seguidos y así salir del fondo de la tabla. Newell´s necesita y va a necesitar de mejorar su juego si quiere salvarse de un segundo descenso en forma consecutiva. Para eso debe tratar de solucionar los problemas que plantean el plantel y cuerpo técnico. Es una institución grande que está viviendo un mal momento por malos manejos anteriores pero ahora se ve una mayor predisposición por parte del club para que el básquet salga adelante.
El básquet Leproso pasa por una de sus peores situaciones, ya que descendió el año pasado y ahora se encuentra penúltimo en la Primera B. Con un plantel nuevo, el equipo rojinegro se propuso volver a la máxima categoría del básquet pero este objetivo quedó lejos y ahora la meta es mantenerse en la segunda división. Su técnico, Walter Pedemonte, se refirió a la situación que vive su plantel y dijo: “Acá hay una realidad, se armó un plantel nuevo con un presupuesto muy acotado y el resto de los equipos ha mantenido la base”. Newell´s apostó a la continuidad de Pablo Albanese, luego de descender el año pasado, debido a que fue el entrenador que consiguió los ascensos del 2010 y 2011, para llegar a estar en la elite del básquet rosarino. Finalmente tras ocho encuentros, el DT decidió dar un paso al costado y ahí se produjo la llegada de Walter Pedemonte. El joven técnico contó que “la posición no es la más cómoda” pero que los últimos dos partidos sirvieron de mucho para levantar el ánimo de los jugadores, porque se le cortó la racha al puntero. Sin dudas que la llegada de un nuevo DT trae nuevos cambios, y eso es lo que se está intentando realizar en el club Leproso, debido a que junto con la subcomisión de básquet se está armando un proyecto a largo plazo. Esto se refiere, según Pedemonte, a que “Newell´s está en una etapa cuantitativa, es decir, que debe tener la mayor cantidad de jugadores posibles, lo que después va a redundar en forma cualitativa”. Además el técnico ve con buenos ojos el trabajo que se está realizando en inferiores. El objetivo que le tocará conseguir al plantel es no descender, y eso es algo que Pedemonte tiene muy claro. “Si yo dijera que nuestro objetivo es el ascenso, estaría alejado de la realidad, porque la idea de mantener la categoría y los jugadores que se quedaron y llegaron son concientes y trabajan para eso”, sostuvo el DT Leproso. El año pasado los jugadores se vieron en constante conflicto con la subcomisión de básquet, por diversos temas, entre ellos el más importante el pago de sueldos. Por el momento no se registran problemas en ese sentido, sino que hay otro tipo de inconvenientes. Estos tienen que ver con el tema de la disponibilidad de instalaciones que posee el club Leproso. Con respecto a esto el técnico dijo: “Hay una renovación en la subcomisión y no conozco a todos, pero están haciendo un trabajo excelente. Newell’s es un club grande dentro de la asociación, pero por situaciones pasadas somos relativamente nuevos. El principal problema que tenemos es que hay muchos deportes y no tenemos las horas de entrenamiento que quisiéramos tener, pero es lo mismo para el futsal, voley y patín. Sabemos que es un club de fútbol”. Por otro lado, el ayudante de campo, Maximiliano Figiel, se encuentra en la institución ya hace varios años y supo dirigir a la primera el año pasado. Sobre la situación actual comentó que no es donde quieren estar pero que tuvieron un muy buen comienzo de segunda ronda. Al ser una palabra más que calificada dentro de la disciplina opinó que “el cambio de técnico no era la solución, si bien ayudó al equipo, se tendría que haber esperado más tiempo”. Por último se refirió al futuro inmediato y sostuvo que necesitan tener un poco de suerte y ganar dos o tres partidos seguidos y así salir del fondo de la tabla. Newell´s necesita y va a necesitar de mejorar su juego si quiere salvarse de un segundo descenso en forma consecutiva. Para eso debe tratar de solucionar los problemas que plantean el plantel y cuerpo técnico. Es una institución grande que está viviendo un mal momento por malos manejos anteriores pero ahora se ve una mayor predisposición por parte del club para que el básquet salga adelante.
lunes, 6 de mayo de 2013
El arbitraje desde adentro
Hernán Sánchez, árbitro del baby rosarino, contó acerca de sus experiencias personales y opinión del nivel de la ciudad
Por Manuel Arriete
El arbitraje es una profesión que se podría catalogarse como una de las más odiadas a nivel mundial. Pero lo que la mayoría de las personas consideradas futboleras no ve, es la pasión que sienten ellos al estar dentro de una cancha e impartir las reglas de juego de la mejor manera, sabiendo que si se equivocan se les puede generar un problema, por tan sólo un juego. Es por eso que Hernán Sánchez empezó a dirigir nada más y nada menos que a los 38 años, “acordándose”, después de mucho tiempo, que ésa es su verdadera vocación. Seguramente los árbitros sufren distintos tipos de acoso dentro y fuera de una cancha de fútbol, pero eso no significa un obstáculo para estar cada fin de semana presente y hacer lo que saben hacer mejor. Por eso Hernán Sánchez contó: “Después de 18 años me di cuenta de que podía llegar a ser árbitro. Elegí el colegio de de la cooperativa de Rosario y empecé el año pasado dirigiendo los chicos del baby junto con asistentes”. Dirigir a los más chicos probablemente deje de lado los problemas con los jugadores, pero hay otro punto negativo, que son los padres. Pero no hay que meter a todos dentro de la misma bolsa, porque sólo son algunos los disparatados que protestan por cualquier jugada y sin dudas manchan al deporte. Ante esto Sánchez afirmó que “los insultos quedan adentro de la cancha y si se puede se charla en el vestuario”. Además agregó que “aquel que empezó en el arbitraje del baby y no discutió con ningún padre, hoy no está dirigiendo”. El nivel del arbitraje es un tema que recurre en todo tipo de charlas, ya sea a nivel nacional o local. Es un punto de constante crítica en el cual Sánchez opinó que “hay varios jóvenes, compañeros de 15 y 16 años que están haciendo el curso nacional de árbitro y pretender dirigir a ese nivel algún día”. Hablando más de aquellos referees que están asomando se refirió a Gustavo Lesner, otros que ya imparten justicia en el fútbol como Sergio Pessota y Saúl Laverni y otros que ya dejaron de dirigir, como es el caso de Claudio Martín. Justamente con Lesner, el árbitro posee una buena relación de amistad y se dio el lujo de contar una anécdota: “Un día me crucé a Gustavo Lesner entrenando en el parque Scalabrini Ortiz. Le dije 'hoy nos venimos a encontrar en la misma posición', a lo que Lesner me respondió: 'Justamente te estaba buscando, solamente para que vengas a dirigir'”. Sin dudas que impartir esta profesión tiene puntos positivos y negativos, pero Sánchez rescata solamente aquellos aspectos a favor, que son el hecho de conocer personas nuevas, formar amistades, enterarse de otras formas de vida y de historias que son irreproducibles. Y, sin embargo, seguir dirigiendo. Por último el árbitro del baby rosarino habló de su experiencia personal, y sostuvo que si pudiera volver el tiempo atrás hubiese empezado a dirigir a los 18 años. Y remarcó: “Se tiene que empezar de chico en esta profesión, porque para ser árbitro nacional necesitás una edad máxima de 25 años, y sino lograste debutar no sos nadie”.
Por Manuel Arriete
El arbitraje es una profesión que se podría catalogarse como una de las más odiadas a nivel mundial. Pero lo que la mayoría de las personas consideradas futboleras no ve, es la pasión que sienten ellos al estar dentro de una cancha e impartir las reglas de juego de la mejor manera, sabiendo que si se equivocan se les puede generar un problema, por tan sólo un juego. Es por eso que Hernán Sánchez empezó a dirigir nada más y nada menos que a los 38 años, “acordándose”, después de mucho tiempo, que ésa es su verdadera vocación. Seguramente los árbitros sufren distintos tipos de acoso dentro y fuera de una cancha de fútbol, pero eso no significa un obstáculo para estar cada fin de semana presente y hacer lo que saben hacer mejor. Por eso Hernán Sánchez contó: “Después de 18 años me di cuenta de que podía llegar a ser árbitro. Elegí el colegio de de la cooperativa de Rosario y empecé el año pasado dirigiendo los chicos del baby junto con asistentes”. Dirigir a los más chicos probablemente deje de lado los problemas con los jugadores, pero hay otro punto negativo, que son los padres. Pero no hay que meter a todos dentro de la misma bolsa, porque sólo son algunos los disparatados que protestan por cualquier jugada y sin dudas manchan al deporte. Ante esto Sánchez afirmó que “los insultos quedan adentro de la cancha y si se puede se charla en el vestuario”. Además agregó que “aquel que empezó en el arbitraje del baby y no discutió con ningún padre, hoy no está dirigiendo”. El nivel del arbitraje es un tema que recurre en todo tipo de charlas, ya sea a nivel nacional o local. Es un punto de constante crítica en el cual Sánchez opinó que “hay varios jóvenes, compañeros de 15 y 16 años que están haciendo el curso nacional de árbitro y pretender dirigir a ese nivel algún día”. Hablando más de aquellos referees que están asomando se refirió a Gustavo Lesner, otros que ya imparten justicia en el fútbol como Sergio Pessota y Saúl Laverni y otros que ya dejaron de dirigir, como es el caso de Claudio Martín. Justamente con Lesner, el árbitro posee una buena relación de amistad y se dio el lujo de contar una anécdota: “Un día me crucé a Gustavo Lesner entrenando en el parque Scalabrini Ortiz. Le dije 'hoy nos venimos a encontrar en la misma posición', a lo que Lesner me respondió: 'Justamente te estaba buscando, solamente para que vengas a dirigir'”. Sin dudas que impartir esta profesión tiene puntos positivos y negativos, pero Sánchez rescata solamente aquellos aspectos a favor, que son el hecho de conocer personas nuevas, formar amistades, enterarse de otras formas de vida y de historias que son irreproducibles. Y, sin embargo, seguir dirigiendo. Por último el árbitro del baby rosarino habló de su experiencia personal, y sostuvo que si pudiera volver el tiempo atrás hubiese empezado a dirigir a los 18 años. Y remarcó: “Se tiene que empezar de chico en esta profesión, porque para ser árbitro nacional necesitás una edad máxima de 25 años, y sino lograste debutar no sos nadie”.
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