Dirigentes soslayaron lo duro que es gestionar un club chico
por los altos impuestos y el mantenimiento de instalaciones
(Por Federico Aubets) Echesortu Fútbol Club es uno de los clubes de barrio más conocidos de Rosario, condición que logró a lo largo de los años por sus logros deportivos y su fluida actividad social. Carlos De Fazio, su presidente y Gustavo D`Andrea, asesor deportivo, explicaron cómo se forjó esta institución, que hace muy poco cumplió su 80° aniversario y que lleva el nombre de un distrito con el que está muy identificado y al cual representa en sus distintas actividades deportivas.
“Se fundó por un grupo de socios. Empezamos con la sede, que estaba en calle 9 de Julio entre Constitución y San Nicolás. Luego con el paso de los años, la entrada de la misma pasó a San Nicolás 1350, donde comenzaron a desarrollarse las prácticas recreativas”, explicó el coordinador. Y prosiguió: “Primero se hizo fútbol de salón por eso el club se llama Echesortu Fútbol Club, después sumó cancha de bochas y un par de salones”.
¬El integrante de la comisión directiva destacó que la construcción de la pileta durante la década del 70’ le dio mucho movimiento a la institución haciendo que aumentara la cantidad de socios. “En estos últimos 25 años, en los cuales yo trabajé se hizo el gimnasio cubierto de básquet de parquet con tribunas, tres espacios nuevos, donde se practican artes marciales y bailes, y se climatizó la piscina”, analizó D’Andrea.
Echesortu también se compró un terreno donde se realizó un espacio verde junto con unos quinchos para afianzar la actividad social. Asimismo se hizo cargo del club Lavalle, que estaba en remate, durante muchos años lo usaron como salón y cancha de padle, y ahora a través de un fideicomiso vendieron el espacio para construir otra pileta climatizada que se usa para entrenamiento
De Fazio ha sido la cara visible de la institución en las últimas cuatro décadas. Ejerció el cargo de presidente entre 1975 y 1983. Luego en 1987 agarró la posta de nuevo hasta hoy, desgastado por lo que significa tanto tiempo de gestión y pensando en delegar su función a otros jóvenes dirigentes que piden pista en la comisión directiva.
“A mí lo que me interesó fue componer a este club, que lo agarré estando mal. Lo más importante de mi gobierno es lo deportivo, mientras que la actividad social está limitada por los requisitos exigidos por SADAIC (actores y compositores de música) y AADI CAPIF (artistas interpretes y productores de fonogramas), porque antes organizábamos bailes para gente de todas las edades”, sostuvo. Y añadió. “Hoy Echesortu tiene 1800 socios, en el 2005 llegó a tener 2500 afiliados”.
El líder de la institución afirmó que en este momento están atrasados en el pago de impuestos y que tanto la provincia como la nación no les deberían cobrar esas ’pavadas’ ya que aglutinan a los chicos para que salgan de la calle. A su vez valorizó la función que cumplen ya que es una herramienta para sacar a los pibes de la droga.
La administración de un club de barrio no es una tarea sencilla, ya que estas instituciones se autofinancian sin prácticamente ningún tipo de respaldo económico por parte del estado ni empresas. “Entra muy poca plata y la salida es muy grande porque las leyes son muy estrictas en lo que respecta al pago del personal en blanco, también el agua, luz, instalaciones, es mucho lo que se gasta y nadie te ayuda con nada”, sintetizó De Fazio.
Y para colmo la actual situación económica del país complica el panorama. “En la etapa que estamos viviendo se está haciendo muy difícil. Hace 10 años el deporte tenía auge, los clubes estaban llenos de gente y ahora lo primero que la gente deja son las salidas y el deporte”, enfatizó D’Andrea. Y subrayó: “Estamos en un país subdesarrollado, en las naciones avanzadas la mayoría de los deportes se practican con apoyo del estado hacia las universidades y escuelas”.
Más allá de la difícil coyuntura, la participación de Echesortu en algunas disciplinas es muy destacada y ha ganado relevancia en el ámbito deportivo de la ciudad y la provincia. “Las que más se destacan son tres: el básquet, deporte que se practicó toda la vida y que juega la primera local, al igual que el futsal, mientras que en natación tenemos campeones argentinos, representantes en certámenes sudamericanos, finalistas en copas ¬del mundo, y hace 10 años que somos campeones rosarinos en todos los niveles”, explicó D’Andrea.
Al ser el encargado del deporte acuático, analizó con mayor precisión el éxito de la institución en esa área por encima de los otros clubes: “Trabajamos mucho en las inferiores, en las escuelas de natación, mantenemos a los deportistas en la edades en las que tienen que explotar, desde los 15 hasta los 22 años, mientras que el resto de los clubes los dejan, nosotros los amparamos con una gran actividad social y con un enganche desde la parte deportiva.
Pensando en el futuro de la institución, el asesor deportivo aseguró que van a tratar de mantener el club en buenas condiciones, y de progresar en lo que respecta a la infraestructura. A su vez comentó que la gran prioridad es poder construir un estadio más junto a otro salón para convocar a más gente y ofrecer el servicio que la gente necesita.
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lunes, 16 de septiembre de 2013
El escenario político canalla al rojo vivo
Luciano Ceffaratti y Nelson Fegueas analizaron el presente
institucional de Central de cara a las elecciones del 2014
(Por Federico Aubets) Las distintas agrupaciones que conforman el arco político canalla ya comienzan a palpitar lo que serán los próximos comicios que se llevarán a cabo en el 2014, aunque todavía sin fecha oficial confirmada. Luciano Ceffaratti, líder del Crece, y Nelson Fegueas, representante y miembro fundador de Refundar Central, dieron su visión de cómo ven el futuro institucional del club y qué papel van a jugar sus respectivos espacios.
El mandato de Norberto Speciale al mando de Rosario Central entró en su último año, el titular de la institución auriazul tiene la posibilidad de presentarse pero aún no manifestó su deseo de hacerlo. Fuentes consultadas indican que su futuro está atado a la obtención de un logro deportivo por parte del plantel de primera división de fútbol. Viendo el presente futbolístico, el sueño de Speciale parece una verdadera odisea. El panorama es complicado para el mandamás canalla, que más allá de lograr el ascenso en mayo, es apuntado como responsable directo de la estadía del club durante tres años en la B Nacional y de este presente poco optimista en primera.
El Crece se formó hace más de 10 años y cuenta con una fuerte militancia, su postura ha sido crítica desde el primer momento hacia la actual comisión directiva. “No enfatizamos tanto en la corrupción, sino en la improvisación, falta de proyecto, algo que Central no tiene desde hace tres décadas”, señaló el referente partidario. Y añadió: “Las dirigencias creyeron que con cinco o seis tipos pueden manejar una institución como la nuestra, cuando no hay control, hay perdida de dinero, ya sea por focos de corrupción e improvisación”.
Este espacio político se presentó en cuatro elecciones y nunca pudo ganar, incluso en una ocasión sufrió un probado fraude electoral, que les birló la posibilidad de llegar al gobierno. “Hemos hecho muchas autocríticas, por ahí nos hemos sabido comunicar el mensaje de que lo institucional es la raíz de todo y que los logros deportivos dependen de eso”, añadió Ceffaratti. A su vez, la cara visible del Crece argumentó que muchas veces se quedaron en la crítica y no supieron explicar bien el proyecto.
“La conclusión es que si el Crece tenía razón antes, con más razón la tiene hoy. Si hubo 4.000 tipos que nos votaron hace tres años, más todavía lo van a votar hoy. Y los que no nos votaron es como que dijeron ’estos flacos tan equivocados no estaban’, había una base de razón y realidad en lo que planteábamos”, analizó. El abogado expresó que no está confiado de que su partido gane los comicios ya que la política es muy dinámica pero que se ven bien porque nunca han dejado de trabajar.
Por otra lado, Refundar es un espacio que se creó en 2010 a través de una página web tras el descenso canalla, en el cual se agruparon algunos hinchas que se sintieron responsables por la pérdida de la categoría al no estar comprometidos activamente. El lema que los identifica es “Central es nuestro, exigir es defenderlo” y lo cumplen a rajatabla involucrándose en todos los temas a fondo.
Nelson Fegueas, uno de sus principales exponentes, dio su punto de vista de cara al año electoral que se aproxima: “El ambiente político comienza a calentarse, las agrupaciones que tienen intenciones de presentarse son las que vienen trabajando hace tiempo como también otras nuevas como la 1889 y por supuesto, el oficialismo no va a faltar aunque todavía no ha mostrado sus cartas”. Y añadió que quien representa a este último siempre tiene la ventaja porque tiene mayor apoyo y difusión mediática.
“Es más de lo mismo, manejan al club de la misma forma que lo hicieron Vesco, Scarabino y Usandizaga, hay dos tipos que toman las decisiones y un grupo que los rodea”, disparó contra Raza Canalla. Por otro lado, el miembro de Refundar destacó la participación que tuvieron en la comisión por la reforma del estatuto, una causa que persigue toda la oposición.
Uno de los principios programáticos de esta conglomeración es que no pretende encuadrarse en el rol de oposición sino que está para sumar para el club. Su integrante fundador manifestó que los actuales dirigentes le ocultan información a los simpatizantes, principalmente con el acuerdo efectuado con Tiro Federal: “No se sabe que se firmó, quiénes lo hicieron, por los hechos parece que está en ejecución ya que se Central controla deportivamente la primera de Tiro y al socio no le comunicaron los pormenores del contrato”.
Negueas también fustigó a los famosos “inversores amigos”, quienes han operado toda la vida en la institución. “Nunca dan la cara, nunca se sabe cuánta plata ponen y cuánta sacan, siempre de espalda al socio”, sintetizó.
Para Cefaratti hay cosas que son innegociables para su espacio político: “No vendemos ni prestamos las banderas que llevamos desde siempre como la coherencia, lo fuerte es el grupo y el proyecto. Por eso nunca participamos en rejuntes de agrupaciones, ni en lugares donde lo único que se discute son los cargos”. Y prosiguió: “Hemos tenido un camino de congruencia en el discurso, cuando Usandizaga arrancó con la idea de postularse, nos vino a buscar y fue unánime el no porque no representaba nuestra idea de gestión, a lo mejor hubiésemos llegado al poder y hubiésemos terminado mal, yéndonos”.
El líder crecista propone soluciones para el corto, mediano y largo plazo. “Si te quedás en el corto plazo, perdés visión de futuro, por ejemplo subís a primeras y no sabes qué hacer con el club”, enfatizó. A su vez fue crítico de la aparición fugaz de personajes, que de un día para el otro sólo aparecen cuando llegan las elecciones : “Los nombres propios van contra de los proyectos y del trabajo en equipo, yo veo muy bien que Gonzalo Belloso, Gonzalo Lazzarini y Horacio Usandizaga en su momento, tengan ganas de participar y comprometerse en política, pero lo que veo mal es que solamente se queden con optimizar el nombre propio y no lo compartimos porque creemos que el fuerte de una gestión está en el grupo de trabajo.
Penetrar en el hincha con estas temáticas no es una tarea fácil para las agrupaciones políticas del club porque las mismas no figuran en la agenda de los medios masivos de la ciudad. Los formadores de opinión no le dan real importancia a los problemas institucionales y en parte tienen responsabilidad de haber creado la mentalidad en el socio de que lo único que importa es lo que pasa adentro de la cancha y lo demás es secundario.
“A nosotros nos ha costado porque el hincha vive en el día a día del fútbol y tampoco nos ayuda cómo la prensa se lo transmite a la gente ya que hay 10 tiras deportivas y el 90% del tiempo hablan del entrenamiento, si hay algún jugador lesionado o quién va a jugar de lateral derecho”, argumentó Ceffaratti. Y añadió: “No se hablan de los verdaderos problemas y no es una crítica al periodismo, porque dice lo que la gente quiere escuchar pero el público también quisiera saber cuál es el origen de los males en los clubes”.
El abogado sostuvo que “si la gente vinculara la ausencia de logros deportivos en los últimos años con lo institucional, rápidamente habría una transformación pero todavía no ha hecho ese camino, cuando lo haga se va a dar cuenta e incluso viendo otros ejemplos como Vélez y Lanús. Asimismo agregó que esos equipos tienen muchas menos posibilidades que Central y un cuarto de su potencial.
Fegueas propone “concientizar al resto de los socios y hacerles entender que el club está más allá del resultado de un partido. Si se quedan en sus casas no lo ayudan, todo lo contrario, le hacen el juego a todos los que lo vienen manejando desde hace 30 años”, fustigó. Aunque afirmó que algunos jóvenes se han sumado a Refundar en este último tiempo reconoció que hay gran mayoría que desconoce porque no se la informa.
Más allá de las diferencias que puedan existir entre los referentes partidarios con respecto a las formas de encarar y resolver los problemas, todos ellos colocan al club por encima de las cosas y personas, sienten que militar por y para Central es lo mejor que les pudo pasar en la vida. Finalmente será el socio, quien a través de su voto, el año que viene decidirá si quiere prolongar la agonía o dar un rotundo cambio de rumbo.
institucional de Central de cara a las elecciones del 2014
(Por Federico Aubets) Las distintas agrupaciones que conforman el arco político canalla ya comienzan a palpitar lo que serán los próximos comicios que se llevarán a cabo en el 2014, aunque todavía sin fecha oficial confirmada. Luciano Ceffaratti, líder del Crece, y Nelson Fegueas, representante y miembro fundador de Refundar Central, dieron su visión de cómo ven el futuro institucional del club y qué papel van a jugar sus respectivos espacios.
El mandato de Norberto Speciale al mando de Rosario Central entró en su último año, el titular de la institución auriazul tiene la posibilidad de presentarse pero aún no manifestó su deseo de hacerlo. Fuentes consultadas indican que su futuro está atado a la obtención de un logro deportivo por parte del plantel de primera división de fútbol. Viendo el presente futbolístico, el sueño de Speciale parece una verdadera odisea. El panorama es complicado para el mandamás canalla, que más allá de lograr el ascenso en mayo, es apuntado como responsable directo de la estadía del club durante tres años en la B Nacional y de este presente poco optimista en primera.
El Crece se formó hace más de 10 años y cuenta con una fuerte militancia, su postura ha sido crítica desde el primer momento hacia la actual comisión directiva. “No enfatizamos tanto en la corrupción, sino en la improvisación, falta de proyecto, algo que Central no tiene desde hace tres décadas”, señaló el referente partidario. Y añadió: “Las dirigencias creyeron que con cinco o seis tipos pueden manejar una institución como la nuestra, cuando no hay control, hay perdida de dinero, ya sea por focos de corrupción e improvisación”.
Este espacio político se presentó en cuatro elecciones y nunca pudo ganar, incluso en una ocasión sufrió un probado fraude electoral, que les birló la posibilidad de llegar al gobierno. “Hemos hecho muchas autocríticas, por ahí nos hemos sabido comunicar el mensaje de que lo institucional es la raíz de todo y que los logros deportivos dependen de eso”, añadió Ceffaratti. A su vez, la cara visible del Crece argumentó que muchas veces se quedaron en la crítica y no supieron explicar bien el proyecto.
“La conclusión es que si el Crece tenía razón antes, con más razón la tiene hoy. Si hubo 4.000 tipos que nos votaron hace tres años, más todavía lo van a votar hoy. Y los que no nos votaron es como que dijeron ’estos flacos tan equivocados no estaban’, había una base de razón y realidad en lo que planteábamos”, analizó. El abogado expresó que no está confiado de que su partido gane los comicios ya que la política es muy dinámica pero que se ven bien porque nunca han dejado de trabajar.
Por otra lado, Refundar es un espacio que se creó en 2010 a través de una página web tras el descenso canalla, en el cual se agruparon algunos hinchas que se sintieron responsables por la pérdida de la categoría al no estar comprometidos activamente. El lema que los identifica es “Central es nuestro, exigir es defenderlo” y lo cumplen a rajatabla involucrándose en todos los temas a fondo.
Nelson Fegueas, uno de sus principales exponentes, dio su punto de vista de cara al año electoral que se aproxima: “El ambiente político comienza a calentarse, las agrupaciones que tienen intenciones de presentarse son las que vienen trabajando hace tiempo como también otras nuevas como la 1889 y por supuesto, el oficialismo no va a faltar aunque todavía no ha mostrado sus cartas”. Y añadió que quien representa a este último siempre tiene la ventaja porque tiene mayor apoyo y difusión mediática.
“Es más de lo mismo, manejan al club de la misma forma que lo hicieron Vesco, Scarabino y Usandizaga, hay dos tipos que toman las decisiones y un grupo que los rodea”, disparó contra Raza Canalla. Por otro lado, el miembro de Refundar destacó la participación que tuvieron en la comisión por la reforma del estatuto, una causa que persigue toda la oposición.
Uno de los principios programáticos de esta conglomeración es que no pretende encuadrarse en el rol de oposición sino que está para sumar para el club. Su integrante fundador manifestó que los actuales dirigentes le ocultan información a los simpatizantes, principalmente con el acuerdo efectuado con Tiro Federal: “No se sabe que se firmó, quiénes lo hicieron, por los hechos parece que está en ejecución ya que se Central controla deportivamente la primera de Tiro y al socio no le comunicaron los pormenores del contrato”.
Negueas también fustigó a los famosos “inversores amigos”, quienes han operado toda la vida en la institución. “Nunca dan la cara, nunca se sabe cuánta plata ponen y cuánta sacan, siempre de espalda al socio”, sintetizó.
Para Cefaratti hay cosas que son innegociables para su espacio político: “No vendemos ni prestamos las banderas que llevamos desde siempre como la coherencia, lo fuerte es el grupo y el proyecto. Por eso nunca participamos en rejuntes de agrupaciones, ni en lugares donde lo único que se discute son los cargos”. Y prosiguió: “Hemos tenido un camino de congruencia en el discurso, cuando Usandizaga arrancó con la idea de postularse, nos vino a buscar y fue unánime el no porque no representaba nuestra idea de gestión, a lo mejor hubiésemos llegado al poder y hubiésemos terminado mal, yéndonos”.
El líder crecista propone soluciones para el corto, mediano y largo plazo. “Si te quedás en el corto plazo, perdés visión de futuro, por ejemplo subís a primeras y no sabes qué hacer con el club”, enfatizó. A su vez fue crítico de la aparición fugaz de personajes, que de un día para el otro sólo aparecen cuando llegan las elecciones : “Los nombres propios van contra de los proyectos y del trabajo en equipo, yo veo muy bien que Gonzalo Belloso, Gonzalo Lazzarini y Horacio Usandizaga en su momento, tengan ganas de participar y comprometerse en política, pero lo que veo mal es que solamente se queden con optimizar el nombre propio y no lo compartimos porque creemos que el fuerte de una gestión está en el grupo de trabajo.
Penetrar en el hincha con estas temáticas no es una tarea fácil para las agrupaciones políticas del club porque las mismas no figuran en la agenda de los medios masivos de la ciudad. Los formadores de opinión no le dan real importancia a los problemas institucionales y en parte tienen responsabilidad de haber creado la mentalidad en el socio de que lo único que importa es lo que pasa adentro de la cancha y lo demás es secundario.
“A nosotros nos ha costado porque el hincha vive en el día a día del fútbol y tampoco nos ayuda cómo la prensa se lo transmite a la gente ya que hay 10 tiras deportivas y el 90% del tiempo hablan del entrenamiento, si hay algún jugador lesionado o quién va a jugar de lateral derecho”, argumentó Ceffaratti. Y añadió: “No se hablan de los verdaderos problemas y no es una crítica al periodismo, porque dice lo que la gente quiere escuchar pero el público también quisiera saber cuál es el origen de los males en los clubes”.
El abogado sostuvo que “si la gente vinculara la ausencia de logros deportivos en los últimos años con lo institucional, rápidamente habría una transformación pero todavía no ha hecho ese camino, cuando lo haga se va a dar cuenta e incluso viendo otros ejemplos como Vélez y Lanús. Asimismo agregó que esos equipos tienen muchas menos posibilidades que Central y un cuarto de su potencial.
Fegueas propone “concientizar al resto de los socios y hacerles entender que el club está más allá del resultado de un partido. Si se quedan en sus casas no lo ayudan, todo lo contrario, le hacen el juego a todos los que lo vienen manejando desde hace 30 años”, fustigó. Aunque afirmó que algunos jóvenes se han sumado a Refundar en este último tiempo reconoció que hay gran mayoría que desconoce porque no se la informa.
Más allá de las diferencias que puedan existir entre los referentes partidarios con respecto a las formas de encarar y resolver los problemas, todos ellos colocan al club por encima de las cosas y personas, sienten que militar por y para Central es lo mejor que les pudo pasar en la vida. Finalmente será el socio, quien a través de su voto, el año que viene decidirá si quiere prolongar la agonía o dar un rotundo cambio de rumbo.
lunes, 26 de agosto de 2013
Los socios que acabaron con la dictadura de López
(Por
Federico Aubets) Participar, involucrarse y luchar por una causa
justa es el motor que impulsa a aquellos que buscan cambiar la
realidad de un club, un barrio o un país. Y adquiere más relevancia
cuando el panorama se presentaba complicado y poco alentador. Ese fue
el caso de la dictadura de Eduardo López al mando de Newell’s Old
Boys, una persona que usó a una institución como si fuese de su
propiedad, sin ningún tipo de control, imponiendo el terror con sus
matones, bajo el amparo de los distintos poderes que conforman al
Estado. Y si se habla de resistencia a este gobierno de facto, es
inevitable hacer referencia a los Autonconvocados, un grupo de
hinchas que encabezó la lucha por la recuperación de la democracia
en el club. Lucio Acuña y Federico Ripani, dos militantes que fueron
partícipes de la movida desde el primer momento, relatan con lujo de
detalles cómo fueron los inicios, las marchas y la nueva etapa de
recuperación iniciada en diciembre de 2008.
“La
agrupación surge en el 2007, producto del cansancio de un montón de
hinchas por la ausencia de elecciones, el cierre de las
instalaciones, la falta de vida social y de transparencia”, señaló
Acuña, quien fue la cara visible de ese movimiento y que ahora está
a cargo de las actividades amateurs del rojinegro. Y agregó: “La
primera marcha se hizo efectiva el 26 de septiembre del 2008 en
Moreno y Córdoba, ese fue el arranque para afianzar los
vínculos que se habían generado, que la gente se viera cara a cara
y codo a codo”.
Ripani,
por su parte, contó que las primeras reuniones se desarrollaron en
bares y que en la primera marcha que se concretó en octubre de aquel
año eran apenas unos 15 o 20 hinchas. “Nos intercambiamos los
mails y se hizo una cadena de correos, al principio hubo mucha
desconfianza porque uno no sabía quiénes eran los otros con los que
estaba compartiendo la información”, resumió el ex integrante de
Autoconvocados.
A su
vez, Acuña destacó el rol que jugaron en ese tiempo las nuevas
tecnologías de internet, que todavía no habían alcanzado su
apogeo. “La gente empezó a concentrarse a través de las redes
sociales más usadas en ese momento como los blogs, foros, fotologs”,
sintetizó.
Ripani
por su parte, fue más a fondo y valorizó aún más el papel que
jugó internet para lograr unir esfuerzos detrás de un mismo
reclamo. “Autoconvocados nació a través de las
El hombre de los desafíos
(Por
Federico Aubets) Es difícil encontrar
en el mundo del fútbol un protagonista que tenga la seguridad que
expresa Federico Arias a través de sus palabras cuando hace
referencia a sus modos de ver la vida y el deporte. Su experiencia en
el fútbol internacional y su formación educativa le han aportado
herramientas para hablar con conocimiento de aquellos temas que
trascienden lo que sucede dentro del perímetro del campo de juego.
Federico
Arias jugó en muchos equipos y vivió en varios países, pero una de
las cuentas pendientes que tuvo como jugador fue no haber podido
retirarse con la camisa de Rosario Central, el club de sus amores.
“Siempre fue mi sueño, y aún teniendo edad para jugar, porque
tengo 34 años, considero que estoy afuera del circuito futbolístico
y mi aporte tendría que ser desde otro lado”, reflexionó Torpedo.
En
Arroyito vivió buenos momentos y asimismo cosechó amistades.
“Laureano Tombolini es el jugador con quien
mejor
relación tengo, también con Juan Pizzi, Luciano Figueroa y Paulo
Ferrari”. También las tiene en el Parque Independencia:
“El
padrino de mi hijo
Franco
es Damián Manso, tengo contacto con Lucas Bernardi, Maxi Rodríguez,
los hermanos Crosa, Iván Gabrich y Jorge Priotti”.
Sin
embargo
no todo es color de rosas en la vida del jugador: Arias explicó con
precisión cómo asimiló su retiro del fútbol. Siempre supo quién
era y de dónde venía, por eso ese proceso no fue tan traumático en
su caso personal. Tan bien lo comprendió que hoy incursionó en el
periodismo y está dando sus primeros pasos como entrenador en un
equipo de la rosarina.
-¿Cómo
es para un jugador de fútbol tomar la decisión de dejar la
actividad?
-Es
complicado. Cuando uno llega a la barrera de los 30 años va tratando
de hacerse la cabeza de otra posible actividad. Es algo que se
trabaja con psicólogos deportivos, se charla mucho en familia y se
toma una decisión en los momentos en los que uno considera que
todavía está en un buen momento y es mejor que uno termine dejando
la carrera y no que ésta te termine pidiendo el retiro.
-¿Tenías
ganas de dejar el fútbol o lo tuviste que hacer a duras penas?
-Yo
considero que aún tenía mucho para dar porque me retiré a los 30
años y me quedaban cuatro o cinco años más seguro. Estaba jugando
afuera del país y me vine para Argentina, la familia fue un factor
que incidió mucho ya que mi familia vivía acá, incluidos mis
hijos, y yo estaba viviendo solo afuera del país, por eso me radiqué
de nuevo en la ciudad de Rosario.
-¿Es
complicado salir de la vida de los hoteles y viajes y volver a la
vida común de la calle?
-Nunca
me puse el cartelito de futbolista o de tipo conocido. Al contrario,
traté de mantener un perfil adecuado al nivel social donde uno se
mueve. Obviamente el estar viajando mucho y tener contacto con gente
muy importante del fútbol, hace que uno tenga acceso a distintas
cosas, que no las tiene el común de la gente, pero tuve los pies
sobre la tierra porque la vida continúa y el fútbol acaba. Siempre
me moví de la misma manera y nunca crucé de vereda.
-Jugaste
en muchos países como Inglaterra, Italia, Perú, Chile y Venezuela.
¿Qué cosas rescatás de tu paso por aquellas tierras?
-La
experiencia cultural que me sirvió para manejarme en mi vida, el
haber tenido la chance de haber jugado en tantos lugares, donde a
nivel social, económico y político se viven cosas diferentes, uno
va enriqueciendo ideas, sumando perfiles y eso es útil para que uno
se forme para lo que viene después del fútbol, más allá de lo
deportivo. Haber jugado la Premier League, la liga más vista del
mundo, me sumó mucha experiencia y riqueza en lo deportivo. Yo a mi
vida la considera bastante amplia para sólo quedarme con lo
futbolístico.
-¿Cómo
te sentís en esta nueva función de participar en programas
televisivos y radiales?
-Muy
cómodo, por el hecho de no haber estudiado periodismo. Creo que me
desempeño dentro de los parámetros normales para tener las puertas
abiertas en un montón de
medios
y eso hace que uno pueda manejarse con objetividad, respeto y la
posibilidad de crecer en una profesión que nunca pensé que iba
ejercer. También tuve la suerte de completar mis estudios primarios
y secundarios que me permitieron tener un léxico apropiado para la
función que estoy encarando.
-Hace
poco asumiste como entrenador de Internacional de Villa Gobernador
Gálvez. ¿Qué diferencias encontraste con tu vieja función de
jugador?
-Muchas.
La primera es que uno tiene que dejar muchas veces las pulsaciones de
lado porque el jugador lo puede descargar en un campo de juego y el
técnico no, sino que debe poner un manto frío a las cosas y tomar
decisiones. Por suerte tuve la chance de arrancar en Rosarina, esto
hace que uno pueda tener el margen de error necesario, que no existe
prácticamente en el profesionalismo. Otro problema es que no uno
está acostumbrado a que en su profesión fue un fórmula uno y por
ahí trasladarlo a los más jóvenes, hace que yo tengo las cosas
diseñadas en mi cabeza como fáciles y no todos tienen por ahí la
misma suerte de tener la capacidad para después plasmarlo dentro de
un campo. Por eso uno tiene la responsabilidad de que esos conceptos
sean bien recibidos.
-¿Aspirás
a tener una carrera como entrenador o lo tomás como un hobby a este
desafío?
-No,
el
hobby que tengo es la pesca y la caza. Todo lo que uno encara con un
objetivo tiene que ser tomado seriamente. Uno lo puede disfrutar y
divertirse pero a la hora de trabajar hay que ser serio.
Federico
Arias jugó en muchos equipos y vivió en varios países, pero una de
las cuentas pendientes que tuvo como jugador fue no haber podido
retirarse con la camisa de Rosario Central, el club de sus amores.
“Siempre fue mi sueño, y aún teniendo edad para jugar, porque
tengo 34 años, considero que estoy afuera del circuito futbolístico
y mi aporte tendría que ser desde otro lado”, reflexionó Torpedo.
En
Arroyito vivió buenos momentos y asimismo cosechó amistades.
“Laureano Tombolini es el jugador con quien
mejor
relación tengo, también con Juan Pizzi, Luciano Figueroa y Paulo
Ferrari”. También las tiene en el Parque Independencia:
“El
padrino de mi hijo
Franco
es Damián Manso, tengo contacto con Lucas Bernardi, Maxi Rodríguez,
los hermanos Crosa, Iván Gabrich y Jorge Priotti”.
Sin
embargo
no todo es color de rosas en la vida del jugador: Arias explicó con
precisión cómo asimiló su retiro del fútbol. Siempre supo quién
era y de dónde venía, por eso ese proceso no fue tan traumático en
su caso personal. Tan bien lo comprendió que hoy incursionó en el
periodismo y está dando sus primeros pasos como entrenador en un
equipo de la rosarina.
-¿Cómo
es para un jugador de fútbol tomar la decisión de dejar la
actividad?
-Es
complicado. Cuando uno llega a la barrera de los 30 años va tratando
de hacerse la cabeza de otra posible actividad. Es algo que se
trabaja con psicólogos deportivos, se charla mucho en familia y se
toma una decisión en los momentos en los que uno considera que
todavía está en un buen momento y es mejor que uno termine dejando
la carrera y no que ésta te termine pidiendo el retiro.
-¿Tenías
ganas de dejar el fútbol o lo tuviste que hacer a duras penas?
-Yo
considero que aún tenía mucho para dar porque me retiré a los 30
años y me quedaban cuatro o cinco años más seguro. Estaba jugando
afuera del país y me vine para Argentina, la familia fue un factor
que incidió mucho ya que mi familia vivía acá, incluidos mis
hijos, y yo estaba viviendo solo afuera del país, por eso me radiqué
de nuevo en la ciudad de Rosario.
-¿Es
complicado salir de la vida de los hoteles y viajes y volver a la
vida común de la calle?
-Nunca
me puse el cartelito de futbolista o de tipo conocido. Al contrario,
traté de mantener un perfil adecuado al nivel social donde uno se
mueve. Obviamente el estar viajando mucho y tener contacto con gente
muy importante del fútbol, hace que uno tenga acceso a distintas
cosas, que no las tiene el común de la gente, pero tuve los pies
sobre la tierra porque la vida continúa y el fútbol acaba. Siempre
me moví de la misma manera y nunca crucé de vereda.
-Jugaste
en muchos países como Inglaterra, Italia, Perú, Chile y Venezuela.
¿Qué cosas rescatás de tu paso por aquellas tierras?
-La
experiencia cultural que me sirvió para manejarme en mi vida, el
haber tenido la chance de haber jugado en tantos lugares, donde a
nivel social, económico y político se viven cosas diferentes, uno
va enriqueciendo ideas, sumando perfiles y eso es útil para que uno
se forme para lo que viene después del fútbol, más allá de lo
deportivo. Haber jugado la Premier League, la liga más vista del
mundo, me sumó mucha experiencia y riqueza en lo deportivo. Yo a mi
vida la considera bastante amplia para sólo quedarme con lo
futbolístico.
-¿Cómo
te sentís en esta nueva función de participar en programas
televisivos y radiales?
-Muy
cómodo, por el hecho de no haber estudiado periodismo. Creo que me
desempeño dentro de los parámetros normales para tener las puertas
abiertas en un montón de
medios
y eso hace que uno pueda manejarse con objetividad, respeto y la
posibilidad de crecer en una profesión que nunca pensé que iba
ejercer. También tuve la suerte de completar mis estudios primarios
y secundarios que me permitieron tener un léxico apropiado para la
función que estoy encarando.
-Hace
poco asumiste como entrenador de Internacional de Villa Gobernador
Gálvez. ¿Qué diferencias encontraste con tu vieja función de
jugador?
-Muchas.
La primera es que uno tiene que dejar muchas veces las pulsaciones de
lado porque el jugador lo puede descargar en un campo de juego y el
técnico no, sino que debe poner un manto frío a las cosas y tomar
decisiones. Por suerte tuve la chance de arrancar en Rosarina, esto
hace que uno pueda tener el margen de error necesario, que no existe
prácticamente en el profesionalismo. Otro problema es que no uno
está acostumbrado a que en su profesión fue un fórmula uno y por
ahí trasladarlo a los más jóvenes, hace que yo tengo las cosas
diseñadas en mi cabeza como fáciles y no todos tienen por ahí la
misma suerte de tener la capacidad para después plasmarlo dentro de
un campo. Por eso uno tiene la responsabilidad de que esos conceptos
sean bien recibidos.
-¿Aspirás
a tener una carrera como entrenador o lo tomás como un hobby a este
desafío?
-No,
el
hobby que tengo es la pesca y la caza. Todo lo que uno encara con un
objetivo tiene que ser tomado seriamente. Uno lo puede disfrutar y
divertirse pero a la hora de trabajar hay que ser serio.
lunes, 17 de junio de 2013
Un luchador incansable que jamás se rindió
(Por
Federico Aubets) La
historia de Maximiliano Abriata no es una historia cualquiera, es el
testimonio de un muchacho de la zona sur de Rosario que desde chico
se apasionó por el mundo de los fierros pero que, por cuestiones
económicas, recién se pudo subir a un coche de competición con una
edad avanzada, sin hacer el paso previo en el karting, como sí
realizaron la gran mayoría de sus colegas. Ya estando afirmado en el
ámbito nacional sufrió un terrible accidente en Posadas que le
provocó la paralización de sus brazos y que lo marginó de las
pistas durante más de dos años. El regreso no fue fácil aunque
Maxi nunca bajó los brazos en el momento más complicado, como toda
persona apasionada por lo que hace.
El
hincha fanático de Chevrolet relató cómo comenzó su locura por
este deporte: “Desde chico siempre me gustó como hobby, pero por
la situación económica debuté a los 20 años en una prueba acá en
Rosario”. Y añadió: “No tuve la escuela que tuvieron mis
colegas y se siente, porque yo directamente tuve que subirme en una
categoría en la cual ya hay muchos pilotos de renombre y con mucha
experiencia, por lo que no fue nada fácil”.
En
2006 fue su debut en el Turismo Santafesino (TS), con el
asesoramiento de Tito Felizia y, en ese mismo año, la Federación
Regional lo nombró piloto
revelación, por los
tiempos sorprendentes que logró. En 2007 pasó la frontera
provincial y desembarcó en el Turismo Nacional (TN).
Abriata
explicó con lujo de detalles cómo fue aquel el traspaso de una
categoría regional como el TS1800 al TN, una de las más importantes
del país. ”A nivel conductivo se hace todo mucho más rápido, hay
más potencia, las velocidades de manejo son muy diferentes y lo que
más sorprende es la caja de cambio”, remarcó. Además, aseguró
que por la difusión televisiva que tiene el TN, hasta comenzó a ser
reconocido por la gente en varios lugares.
Sin
embargo, el 6 de agosto de 2010 ocurrió un hecho que detuvo la
carrera ascendente del admirador de Juan María Traverso: un problema
en su Volkswagen Gol lo despistó e hizo que se golpeara contra un
muro, de cola y a no menos de 180 kilómetros por hora.
-¿Pensabas
que ibas a volver a las pistas después del accidente en Posadas?
-
Con el paso del tiempo mi brazo no mejoraba, me había resignado.
Estuve cuatro días en coma y al despertar le pregunté a mi viejo si
el auto servía o había que hacerlo nuevo. Ni estando en terapia
intensiva se me borraron las ganas. Gracias a mis amigos y a mi
familia, estoy corriendo.
-¿Cómo
viviste esos dos años de inactividad?
-Fueron
horribles, los peores dos años y siete meses de mi vida, porque te
vuelvo a decir, no sé si nací para esto pero vivo para esto, me
acuesto pensando en una carrera y me levanto pensando en un carrera.
Me costó y mucho porque yo competí en dos categorías al mismo
tiempo durante tres años seguidos y de un día para el otro lo tuve
que dejar de hacer.
-¿Qué
sensaciones tuviste cuando volviste de ese parate?
-Hermosas,
la primera sensación que tuve fue miedo a no poder manejar un auto
de carrera como lo venía haciendo. No tuve temor a la velocidad ni
al golpe. Hay que tener en cuenta que las extremidades de mi brazo no
estaban en un 100%, pero sacando eso me desenvolví bastante bien y
me sorprendí a mí mismo. Me di cuenta que si sigo mejorando
físicamente día a día en poco tiempo volveré a ser el que era
antes.
-¿En
qué consiste la preparación física de un piloto de automovilismo?
-Consiste
en hacer muchos ejercicios de combinación de velocidad y visión,
por ejemplo jugar al ping pong y al mismo tiempo leer un cartel con
luces. También se realiza mucho trabajo aeróbico, de reflejos y
concentración sobre todo.
-¿Soñás
con tener una revancha en el Turismo Nacional?
-
Es la categoría que más me gustó de todas las que corrí. Hoy en
día estoy focalizado con mi equipo en el Turismo Santafesino.
Primero tengo que recuperarme físicamente y luego realizar un buen
año en el TS 1800 para poder encarar nuevamente el TN.
lunes, 20 de mayo de 2013
Ni el viento ni la distancia los detiene
Por Federico Aubets
Históricamente la “pampa gringa”, aquella zona comprendida entre el norte de la provincia de Buenos Aires, el sur de Santa Fe y el oeste cordobés, fue el área geográfica pionera de los chicos que luego terminaban siendo las figuras de los grandes equipos. Sin embargo esta tendencia comenzó a cambiar en los últimos años a partir de la irrupción de la Patagonia, más específicamente de Chubut, como fuente de nuevos talentos. Juan Manuel “Búfalo” Tévez y Bruno Nasta, ambos jugadores de Guillermo Brown, dan testimonio de la evolución que vivió el fútbol en la Península de Valdez. Al sur del Río Colorado, a fines del siglo XIX y principios del XX, lejos de los grandes centros urbanos, el ser humano tuvo que adaptarse a condiciones de vida adversas: el viento, el clima hostil y la soledad en un inmenso desierto. Y el fútbol no fue ajeno a esos cambios, los primeros clubes australes como Huracán de Comodoro Rivadavia o Cipolletti sólo competían en las ligas regionales hasta mediados de la década del 60’, cuando nacieron los viejos campeonatos nacionales de la mano de Valentín Suarez, en los cuales estos comenzaron a competir con los clubes de Buenos Aires y Rosario, que estaban directamente afiliados a la Asociación del Fútbol Argentino. ‑El caso emblemático en los últimos años fue el de la Comisión de Actividades Infantiles, que actuó durante 8 temporadas consecutivas en la segunda división, con pocos hinchas pero con jugadores que sobresalieron en el ámbito nacional como Sergio Romero, actual arquero titular de la selección nacional, Sixto Peralta, Andrés Silvera, entre otros. También se destacó la participación de “la banda”, que hizo grandes campañas en el Torneo Argentino A y que lo coronó con un histórico ascenso en 2011 que le permitió enfrentar al clubes grandes del ámbito nacional. El delantero Tévez describió cómo se respira este deporte en esa región del país: “El fútbol se vive muy pendiente de lo que le pasa al clásico rival (Deportivo Madryn), la gente es muy fanática”. Su compañero de equipo agregó que “los hinchas son seguidores y fieles pero no tanto como en Buenos Aires y otros lugares”. Las grandes distancias con las principales ciudades es un problema que deben enfrentar cada vez que juegan de visitante y que se profundizó durante la temporada que Brown participó en el Nacional B. “Es difícil, a los jugadores nuevos les cuesta adaptarse a eso y a los pocos lugares de entrenamiento que hay”, expresó el atacante. Por su parte, Nasta, oriundo de Pergamino, declaró: “En el Argentino A todos los equipos tienen viajes largos, por ahí nosotros somos los que más viajamos, pero sabemos que es así y hay que habituarse”. El fuerte viento es una postal que se ve muy a menudo en la parte austral de la Argentina. “Es molesto, se presenta pocas veces cuando nos toca jugar pero en Comodoro es más intenso”, explicó el Búfalo. “Ser futbolista en la Patagonia tiene sus contras, como el estado de las canchas y la lejanía con Buenos Aires”, añadió Nasta. A su vez el hincha de Douglas Haig agregó: “En esta zona surgieron muchos jugadores como Martín Rolle (Arsenal), Mauro Fernández (Peñarol), Cristian Lema (Quilmes). Silvera y Hugo Barrientos son de Comodoro Rivadavia”. Por ese motivo las divisiones inferiores cumplieron un rol fundamental para la formación de esos destacados futbolistas. “Hay buenos talentos pero al estar tan lejos no se los ve mucho”, sintetizó el goleador. Asimismo, Nasta remarcó que “hay clubes que trabajan bien con enfoque a futuro”. Nadie les quita lo bailado a los muchachos del sur que disfrutaron la experiencia más allá de lo poco que duró. “Rescato el roce con clubes de mucha historia como Central y River, haber jugado en sus estadios y enfrentado a sus jugadores. Fue un furor para la ciudad”. A la vez, su socio de ataque señaló que “el club disputó el mejor Nacional de toda la historia y consiguió empatar en el Monumental y en el Gigante de Arroyito”. El paso de Guillermo Brown por la B Nacional durante la temporada 2011/2012 generó una revolución en la comunidad madrynense, y por eso el sueño de regresar a una categoría de relevancia nacional es la obsesión de una parte de la ciudad. Las condiciones y las ganas están por eso a la ilusión nada ni nadie la detiene.
Históricamente la “pampa gringa”, aquella zona comprendida entre el norte de la provincia de Buenos Aires, el sur de Santa Fe y el oeste cordobés, fue el área geográfica pionera de los chicos que luego terminaban siendo las figuras de los grandes equipos. Sin embargo esta tendencia comenzó a cambiar en los últimos años a partir de la irrupción de la Patagonia, más específicamente de Chubut, como fuente de nuevos talentos. Juan Manuel “Búfalo” Tévez y Bruno Nasta, ambos jugadores de Guillermo Brown, dan testimonio de la evolución que vivió el fútbol en la Península de Valdez. Al sur del Río Colorado, a fines del siglo XIX y principios del XX, lejos de los grandes centros urbanos, el ser humano tuvo que adaptarse a condiciones de vida adversas: el viento, el clima hostil y la soledad en un inmenso desierto. Y el fútbol no fue ajeno a esos cambios, los primeros clubes australes como Huracán de Comodoro Rivadavia o Cipolletti sólo competían en las ligas regionales hasta mediados de la década del 60’, cuando nacieron los viejos campeonatos nacionales de la mano de Valentín Suarez, en los cuales estos comenzaron a competir con los clubes de Buenos Aires y Rosario, que estaban directamente afiliados a la Asociación del Fútbol Argentino. ‑El caso emblemático en los últimos años fue el de la Comisión de Actividades Infantiles, que actuó durante 8 temporadas consecutivas en la segunda división, con pocos hinchas pero con jugadores que sobresalieron en el ámbito nacional como Sergio Romero, actual arquero titular de la selección nacional, Sixto Peralta, Andrés Silvera, entre otros. También se destacó la participación de “la banda”, que hizo grandes campañas en el Torneo Argentino A y que lo coronó con un histórico ascenso en 2011 que le permitió enfrentar al clubes grandes del ámbito nacional. El delantero Tévez describió cómo se respira este deporte en esa región del país: “El fútbol se vive muy pendiente de lo que le pasa al clásico rival (Deportivo Madryn), la gente es muy fanática”. Su compañero de equipo agregó que “los hinchas son seguidores y fieles pero no tanto como en Buenos Aires y otros lugares”. Las grandes distancias con las principales ciudades es un problema que deben enfrentar cada vez que juegan de visitante y que se profundizó durante la temporada que Brown participó en el Nacional B. “Es difícil, a los jugadores nuevos les cuesta adaptarse a eso y a los pocos lugares de entrenamiento que hay”, expresó el atacante. Por su parte, Nasta, oriundo de Pergamino, declaró: “En el Argentino A todos los equipos tienen viajes largos, por ahí nosotros somos los que más viajamos, pero sabemos que es así y hay que habituarse”. El fuerte viento es una postal que se ve muy a menudo en la parte austral de la Argentina. “Es molesto, se presenta pocas veces cuando nos toca jugar pero en Comodoro es más intenso”, explicó el Búfalo. “Ser futbolista en la Patagonia tiene sus contras, como el estado de las canchas y la lejanía con Buenos Aires”, añadió Nasta. A su vez el hincha de Douglas Haig agregó: “En esta zona surgieron muchos jugadores como Martín Rolle (Arsenal), Mauro Fernández (Peñarol), Cristian Lema (Quilmes). Silvera y Hugo Barrientos son de Comodoro Rivadavia”. Por ese motivo las divisiones inferiores cumplieron un rol fundamental para la formación de esos destacados futbolistas. “Hay buenos talentos pero al estar tan lejos no se los ve mucho”, sintetizó el goleador. Asimismo, Nasta remarcó que “hay clubes que trabajan bien con enfoque a futuro”. Nadie les quita lo bailado a los muchachos del sur que disfrutaron la experiencia más allá de lo poco que duró. “Rescato el roce con clubes de mucha historia como Central y River, haber jugado en sus estadios y enfrentado a sus jugadores. Fue un furor para la ciudad”. A la vez, su socio de ataque señaló que “el club disputó el mejor Nacional de toda la historia y consiguió empatar en el Monumental y en el Gigante de Arroyito”. El paso de Guillermo Brown por la B Nacional durante la temporada 2011/2012 generó una revolución en la comunidad madrynense, y por eso el sueño de regresar a una categoría de relevancia nacional es la obsesión de una parte de la ciudad. Las condiciones y las ganas están por eso a la ilusión nada ni nadie la detiene.
lunes, 6 de mayo de 2013
Del entusiasmo al ocaso
Por Federico Aubets
La película del 2010 volvió a repetirse. Central Córdoba descendió a la C y volvió a caer en el pozo más profundo de su historia. La institución de barrio Tablada cometió severos errores a lo largo de la temporada que desencadenaron la pérdida de la categoría. Ahora deberá participar de una divisional que no es acorde a la historia futbolística del Charrúa. El delantero Alejandro Fiorina y Nicolás Canessa, ex integrante del plantel durante la temporada pasada, analizaron el difícil momento que le toca vivir al Matador. En Central Córdoba las cuatro patas de la mesa estuvieron averiadas: dirigentes sin una visión clara de futuro, entrenadores sin respaldo, jugadores que no estaban al día con los sueldos y la barra charrúa que apretó en la adversidad. Por estos motivos la continuidad del club rosarino en la B Metropolitana era una utopía. Los protagonistas que vivieron en carne propia este amargo presente no pusieron excusas y fueron realistas para definir lo que sucedió. “Descendimos por muchísimos motivos, sin duda que las cosas se hicieron mal desde un principio pero la pudimos llevar lo más lejos posible”, expresó el Flaco Fiorina, que señaló que no ganaron cuando tenían que hacerlo. La mala campaña del conjunto de zona sur habla por sí sola: obtuvo menos del 30 por ciento de los puntos en disputa. El jugador surgido en las inferiores de Estudiantes de la Plata aclaró que no se reprocha “absolutamente nada” y que solamente es discutible el partido que perdieron contra Tristán Suarez. Al mismo tiempo indicó que sintieron que la situación era irreversible cuando se suspendió el partido contra Los Andes en el Gabino Sosa a los 30 minutos del segundo tiempo. Por su parte, Canessa relató como vivió desde afuera este nuevo descenso y se puso en la piel de sus antiguos compañeros: “Tengo amigos dentro de ese plantel y pienso que algo ha fallado. No sé si la comisión directiva, pero hay algún responsable”. Y agregó: “La verdad que es una pena porque es un club que se merecía estar en la B Metropolitana, y más habiendo conseguido el ascenso pasado. Volver a la C no es lo más agradable”. El ex lateral charrúa formó parte del plantel que consiguió el ascenso el año pasado, por eso reveló su malestar. “Hay que analizar en frío las circunstancias, el porqué y quiénes son los responsables. El trabajo realizado la temporada anterior había sido muy meritorio y haber regresado a la C un año después no es muy lindo”, afirmó. La imposibilidad por parte del plantel de percibir sueldos en tiempo y forma es una constante que se repite en Central Córdoba en los últimos años, lo que genera que muchos jugadores no quieran llegar a la institución. “Más que poner todo, se llevaron todo, empezando por nuestro logro y sacrificio, siguiendo por lo que más nos pertenece”, disparó Fiorina. El caso más escandaloso ha sido el premio que no recibió el plantel por haber derrotado a Rosario Central, en febrero, por la Copa Argentina. “Con lo que nos deben a nosotros, al haber ganado ese partido le pagamos parte de la deuda que ellos tienen con AFA, por eso el cheque nunca lo cobraron, porque la Asociación del Fútbol Argentino se lo quedó como parte de pago por lo que le deben”, sentenció. Y añadió: “De esta manera les pagamos la deuda, le abonamos el doble para que se lo lleven”. Por otro lado, la barra brava del club presionó en varias ocasiones al plantel a lo largo de la temporada y eso generó malestar en el entorno de los jugadores. Hasta el propio Fiorina reconoció que ya están acostumbrados a las intimidaciones por parte de los inadaptados. “Es un inconveniente que no se haya podido erradicar a este gente, que no es hincha del club y le hace daño”, aseguró Canessa. Además, el también ex jugador de Tiro Federal afirmó que “es lamentable que en el fútbol argentino haya que convivir con gente ignorante que utiliza la violencia”. A su vez el odontólogo manifestó que “es repudiable que hayan amedrentado a estos jugadores que han dejado la vida y todo lo que tienen”. Asimismo sostuvo que la gente que verdaderamente quiere al club lo sufre como los integrantes del equipo, que querían quedarse en la categoría. Más allá de los lamentos, el futuro inmediato del Charrúa será pensar en la próxima temporada que lo tendrá como protagonista de la Primera C, y quiénes serán los actores que defiendan la camiseta del matador. El delantero aún no definió cuál será su destino: “El club es hermoso pero la gente que está adentro me saca todas las ganas”. Por su parte, el lateral derecho reveló que es complicado su regreso por Tablada: “Estoy ejerciendo mi profesión en Sport (club de la liga cañadense), donde me abrieron las puertas, y estoy muy bien”.
La película del 2010 volvió a repetirse. Central Córdoba descendió a la C y volvió a caer en el pozo más profundo de su historia. La institución de barrio Tablada cometió severos errores a lo largo de la temporada que desencadenaron la pérdida de la categoría. Ahora deberá participar de una divisional que no es acorde a la historia futbolística del Charrúa. El delantero Alejandro Fiorina y Nicolás Canessa, ex integrante del plantel durante la temporada pasada, analizaron el difícil momento que le toca vivir al Matador. En Central Córdoba las cuatro patas de la mesa estuvieron averiadas: dirigentes sin una visión clara de futuro, entrenadores sin respaldo, jugadores que no estaban al día con los sueldos y la barra charrúa que apretó en la adversidad. Por estos motivos la continuidad del club rosarino en la B Metropolitana era una utopía. Los protagonistas que vivieron en carne propia este amargo presente no pusieron excusas y fueron realistas para definir lo que sucedió. “Descendimos por muchísimos motivos, sin duda que las cosas se hicieron mal desde un principio pero la pudimos llevar lo más lejos posible”, expresó el Flaco Fiorina, que señaló que no ganaron cuando tenían que hacerlo. La mala campaña del conjunto de zona sur habla por sí sola: obtuvo menos del 30 por ciento de los puntos en disputa. El jugador surgido en las inferiores de Estudiantes de la Plata aclaró que no se reprocha “absolutamente nada” y que solamente es discutible el partido que perdieron contra Tristán Suarez. Al mismo tiempo indicó que sintieron que la situación era irreversible cuando se suspendió el partido contra Los Andes en el Gabino Sosa a los 30 minutos del segundo tiempo. Por su parte, Canessa relató como vivió desde afuera este nuevo descenso y se puso en la piel de sus antiguos compañeros: “Tengo amigos dentro de ese plantel y pienso que algo ha fallado. No sé si la comisión directiva, pero hay algún responsable”. Y agregó: “La verdad que es una pena porque es un club que se merecía estar en la B Metropolitana, y más habiendo conseguido el ascenso pasado. Volver a la C no es lo más agradable”. El ex lateral charrúa formó parte del plantel que consiguió el ascenso el año pasado, por eso reveló su malestar. “Hay que analizar en frío las circunstancias, el porqué y quiénes son los responsables. El trabajo realizado la temporada anterior había sido muy meritorio y haber regresado a la C un año después no es muy lindo”, afirmó. La imposibilidad por parte del plantel de percibir sueldos en tiempo y forma es una constante que se repite en Central Córdoba en los últimos años, lo que genera que muchos jugadores no quieran llegar a la institución. “Más que poner todo, se llevaron todo, empezando por nuestro logro y sacrificio, siguiendo por lo que más nos pertenece”, disparó Fiorina. El caso más escandaloso ha sido el premio que no recibió el plantel por haber derrotado a Rosario Central, en febrero, por la Copa Argentina. “Con lo que nos deben a nosotros, al haber ganado ese partido le pagamos parte de la deuda que ellos tienen con AFA, por eso el cheque nunca lo cobraron, porque la Asociación del Fútbol Argentino se lo quedó como parte de pago por lo que le deben”, sentenció. Y añadió: “De esta manera les pagamos la deuda, le abonamos el doble para que se lo lleven”. Por otro lado, la barra brava del club presionó en varias ocasiones al plantel a lo largo de la temporada y eso generó malestar en el entorno de los jugadores. Hasta el propio Fiorina reconoció que ya están acostumbrados a las intimidaciones por parte de los inadaptados. “Es un inconveniente que no se haya podido erradicar a este gente, que no es hincha del club y le hace daño”, aseguró Canessa. Además, el también ex jugador de Tiro Federal afirmó que “es lamentable que en el fútbol argentino haya que convivir con gente ignorante que utiliza la violencia”. A su vez el odontólogo manifestó que “es repudiable que hayan amedrentado a estos jugadores que han dejado la vida y todo lo que tienen”. Asimismo sostuvo que la gente que verdaderamente quiere al club lo sufre como los integrantes del equipo, que querían quedarse en la categoría. Más allá de los lamentos, el futuro inmediato del Charrúa será pensar en la próxima temporada que lo tendrá como protagonista de la Primera C, y quiénes serán los actores que defiendan la camiseta del matador. El delantero aún no definió cuál será su destino: “El club es hermoso pero la gente que está adentro me saca todas las ganas”. Por su parte, el lateral derecho reveló que es complicado su regreso por Tablada: “Estoy ejerciendo mi profesión en Sport (club de la liga cañadense), donde me abrieron las puertas, y estoy muy bien”.
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